¿Cómo puedo reforzar una puerta blindada o acorazada?

Reforzar una puerta blindada o acorazada

¿Cómo puedo reforzar una puerta blindada o acorazada?

Las puertas blindadas y acorazadas ya no son suficiente

Las puertas blindadas y acorazadas son las dos soluciones de seguridad más habituales y conocidas para proteger propiedades frente a posibles robos e intrusiones. A diferencia de las puertas de seguridad, más modernas, las puertas blindadas y acorazadas ya llevan muchos años en el mercado y su eficacia frente a las técnicas de robo modernas es escasa. De forma más concreta, lo cierto es que las puertas blindadas -el modelo más antiguo- están sencillamente obsoletas y ofrecen muy poca seguridad, y las puertas acorazadas se sitúan solo un peldaño por encima.

Dicho de forma simple: las personas que protegen su propiedad con una puerta blindada o una puerta acorazada no se lo están poniendo muy difícil a los posibles ladrones.

La solución más recomendable sería sustituir las viejas puertas blindadas y acorazadas por puertas de seguridad, pero eso, por supuesto, no siempre es posible. Ya sea por motivos económicos o de otra índole, muchas personas no quieren o no pueden cambiar sus puertas blindadas o acorazadas.

¿Significa eso que que estas personas no tienen alternativa y deben resignarse a vivir con un nivel de riesgo más elevado? En absoluto: aunque la puerta de seguridad es, como ya decimos, la mejor opción, también existe la posibilidad de reforzar de diferentes maneras las puertas blindadas o acorazadas para mejorar su resistencia frente a los intentos de intrusión.

¿Qué opciones hay para reforzar una puerta blindada o acorazada?

Para reforzar una puerta blindada o acorazada sin cambiarla, las opciones pasan por sustituir el bombillo o el escudo por modelos más modernos (o directamente instalar un escudo nuevo, en el caso de que la puerta no tuviera uno), instalar un cerrojo adicional para mayor seguridad y, por último, instalar el Sistema de Retención Activa de INN.

Lo más recomendable, para garantizar el mayor nivel de protección posible, es incorporar a la puerta todos estos sistemas de seguridad. No obstante, también es posible instalar solo uno o varios de ellos, dependiendo de cuáles sean las necesidades de cada propietario en materia de seguridad y el nivel de riesgo al que se enfrente.

Veamos ahora todas estas alternativas con mayor detalle:

Reforzar la cerradura con un nuevo bombillo y un escudo de seguridad

De todas las opciones para reforzar una puerta blindado o acorazada, esta es la más básica, en el sentido de que es la primera en la que habría que pensar. La cerradura es el objetivo predilecto de los ataques de los ladrones, y uno de los principales problemas de las puertas antiguas es precisamente que no cuentan con ninguna protección especial en esa zona.

La solución a esta grave vulnerabilidad es el sistema INN.KEY.SMART, compuesto por un bombillo de seguridad y una llave provista de un avanzado sistema anticopia: 

  • Los bombillos de seguridad INN.KEY.SMART están diseñados con componentes de alta resistencia -núcleo monoblock de acero endurecido y pitones de acero niquelado-, lo que reduce el nivel de desgaste que sufren en el día a día y ofrece protección tanto frente a ataques de fuerza como ataques de habilidad.

  • Las llaves INN.KEY.SMART son la segunda parte del sistema de seguridad. Cuentan con un diseño antibumping y están vinculadas a KEY CONTROL, un sistema anticopia que ofrece información en tiempo real sobre todas las llaves habilitadas y sobre los posibles intentos de copia, tanto legales como no autorizados.

Como complemento prácticamente indispensable para el bombillo tenemos el escudo de seguridad, como los que componen la gama INN.LOCKS, que son, además, compatibles con la mayor parte de las cerraduras del mercado.

Los escudos de seguridad son barreras físicas de alta resistencia que protegen la cerradura frente a diversas técnicas de robo por fuerza muy empleadas hoy en día, como el taladrado o la extracción. Los escudos de seguridad INN.LOCKS se fabrican en acero macizo diamantado y son capaces de resistir incluso los ataques más violentos.

Instalar un cerrojo adicional en la puerta

Un cerrojo de seguridad es una barrera de protección adicional muy necesaria para reforzar una puerta blindada o acorazada. Los cerrojos de seguridad INN.LOCKS combinan robustez, durabilidad y estética en un dispositivo que ofrece una considerable resistencia física frente a ataques realizados con herramientas manuales y eléctricas.

Además del elevado nivel seguridad que aportan, los cerrojos INN.LOCKS son también una solución cómoda: el sistema de cilindro que incorporan es europerfil, lo que significa que se puede sustituir fácilmente en caso de pérdida o robo de las llaves. También permite hacer un amaestramiento con la cerradura principal de la puerta o cualquier otra de la propiedad.

Al igual que la cerradura principal de la puerta, el cerrojo de seguridad puede combinarse con un escudo INN.LOCKS, obteniendo así una solución de seguridad muy robusta para complementar al cierre principal de la puerta.

Además, cerradura, cerrojo y escudo pueden equiparse con el Sistema de Retención Activa: la tecnología de detección temprana de INN que ofrece una última y muy importante capa de seguridad en este proceso de actualización de una puerta blindada o acorazada.

Instalar el Sistema de Retención Activa

El Sistema de Retención Activa está basado en la tecnología BlueQuotient: una membrana electrónica sensitiva que se instala en el cerrojo, el escudo o el marco de puertas y ventanas. 

Desde su ubicación, en la que es completamente indetectable para los posibles ladrones, la membrana puede detectar cualquier clase de manipulación sospechosa del mecanismo en el que está instalada. Así, cuando el ladrón comienza a actuar, el Sistema de Retención Activa da la alarma de forma automática e incluso avisa al propietario por SMS. La diferencia frente a las alarmas tradicionales es que en este caso el aviso salta antes de que el ladrón haya superado la puerta, en lugar de hacerlo después. Mientras que con una alarma convencional el ladrón suele tener tiempo de completar el robo antes de que llegue la policía, con el Sistema de Retención Activa no existe esa oportunidad. Al saltar la alarma, y sin haber empezado apenas a trabajar para superar el sistema de seguridad, la mayoría de los ladrones simplemente desistirán.

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