Cómo funciona una puerta de seguridad

Las puertas de seguridad aportan una óptima combinación de resistencia física y potencia de cierre. Esto les ha convertido en la mejor opción para proteger una vivienda, superando a alternativas que antes dominaban el mercado como las puertas blindadas o las acorazadas. En esta entrada, vamos a ver exactamente en qué consiste una puerta de seguridad y cuáles son sus puntos fuertes.

La opción más segura

Como decimos, las puertas de seguridad son la mejor alternativa que tenemos para proteger una vivienda hoy en día ya que aseguran la mejor combinación de control de cierre y resistencia física de puerta y marco.

Las puertas blindadas cuentan con una estructura muy endeble y además no tienen certificación que acredite su resistencia a las técnicas de robo actuales. Las acorazadas por su parte, tienen una estructura más sólida, pero sus certificaciones están obsoletas frente a las técnicas de robo más actuales.

En resumen, las puertas de seguridad están preparadas para resistir mejor a los ataques tanto violentos sobre la puerta como de habilidad sobre la cerradura. Si quieres profundizar en por qué las puertas de seguridad son superiores en comparación a las blindadas y las acorazadas, te recomendamos leer el siguiente artículo.

 

Cómo funciona una puerta de seguridad

Si decimos que una puerta de seguridad es la mejor alternativa en el mercado, eso es porque ofrece un enfoque integral de seguridad, favoreciendo lo que se llama seguridad a capas, que consiste en dificultar los diferentes ataques de los ladrones.

La seguridad de una puerta depende tanto de la propia puerta, como del marco, de la cerradura y la forma en que esté instalada en el muro. Por ejemplo, de nada nos sirve una puerta de estructura impenetrable si abrir su cerradura es un juego de niños. Y del mismo modo, es inutil un sistema de cierre digno de la caja fuerte de un banco si con un ataque de fuerza bruta pueden arrancarnos la puerta.

Por eso, una puerta de seguridad debe combinar varios elementos para garantizar que nuestro hogar estará verdaderamente a salvo.

 

Resistencia física a la efracción

La efracción es ni más ni menos que la rotura o fractura de la puerta. Cuando decimos que una puerta resiste a la efracción, nos referimos a que es capaz de soportar los ataques violentos sobre la estructura de la puerta. En este sentido, una buena puerta de seguridad debe resistir ataques con herramientas tanto manuales como eléctricas que tengan por objetivo romper la puerta.

El nivel de resistencia a la efracción se lleva a cabo con ensayos profesionales para evaluar lo que le cuesta a un ladrón profesional abrir o destrozar una puerta, en base a variables como tiempo, herramientas, ruido generado, etc. Lógicamente, cuanto más tiempo y más ruido necesite un ladrón para fracturar una puerta, mayor resistencia acreditará esta.

Las puertas INN.DOOR ofrecen una resistencia a la efracción según la norma europea de seguridad EN1627:2011 grados 4 y 5.  Concretamente ofrecen una resistencia de 2t horizontales / 5t frontales. Esto les hace repeler ataques violentos con herramientas mecánicas y eléctricas.

Además, su estructura está formada por un entramado de capas y entre-capas de omegas que le aportan una flexibilidad suficiente para contrarrestar la deformación ante ataques de apalancamiento de todo tipo, así como una gran capacidad de recuperación ante el uso de cuñas y palancas después de un primer ataque.

Potencia de cierre y resistencia del sistema de cierre

Por otro lado, tenemos la potencia de cierre de la cerradura. Una correcta potencia de cierre significa que la puerta está perfectamente encajada de forma que sea muy complicado desestructurar la puerta, es decir, separar la puerta del marco y muro en el que está anclada.

La potencia de cierre la determina sobre todo la longitud del bulón. Este es a menudo un dato que no aparece en las certificaciones, por lo que es importante saber la medida total del bulón y de la parte que sobresale. Para una óptima seguridad, al menos dos tercios deben quedar en el interior de la estructura. Según aumenta la proporción de bulón que queda dentro, la potencia de cierre también aumenta, haciendo más complicado desmontar la puerta.

Las puertas de INN vienen equipadas con bulones de cierre de 150mm x 19mm en acero macizo, de los que el 75% de la longitud queda en el interior de la estructura de la puerta. Esta configuración les otorga un cierre perimetral de 33 mm de espesor.

Además, las puertas INN acreditan el nivel C (el superior) de resistencia del sistema de cierre según la norma UNE 85160:2013. Esta norma incorpora los ensayos de la norma UNE EN 1627:2011 y los completa con tests adicionales de ataques manuales al sistema de cierre, con herramientas más modernas o potentes, mayor tiempo de resistencia y hasta 2 personas realizando el ataque de forma simultánea. La norma evalúa la resistencia tanto de cerradura y bombillo como de escudo ante ataques violentos y de habilidad.

 

Control de acceso y cierre

Algo importante de una puerta de seguridad es que vaya equipada con un control de cierre de alta precisión, que rechace llaves falsas.

Las puertas INN incorporan el sistema INN.KEY.SMART, patentado hasta 2036. Está compuesto por el conjunto de bombillo y llave de seguridad, preparados contra las tácticas de robo más avanzadas como el bumping, ganzuado e impresioning. Cumple también con las normativas antirrobo contra ataques violentos y es apto para planes de amaestramiento seguro.

Este sistema garantiza el reconocimiento de llaves falsas y además, incorpora el sistema INN.KEY.CONTROL de auditoría de llave, que permite organizar quién tiene cada copia y recibir un aviso por SMS o E-mail en caso de que alguien intente realizar una copia sin tener nuestro permiso.

inn key control sistema de gestión de llaves

Tipo de instalación

El modo de instalación es uno de los aspectos más descuidados a la hora de adquirir una puerta de seguridad. Esto es un gran error, ya que se estima que la instalación puede comprometer hasta en un 40% la efectividad final de una puerta de seguridad.

Existen diferentes tipos de instalación (sin obra, albañilería, taco químico o expansivo…), pero generalmente el tipo de instalación vendrá recomendado por el fabricante de la puerta, teniendo en cuenta su peso y los diferentes tipos de muro.

Las puertas de seguridad destacan por su elevado peso, lo que hace que necesiten de un buen anclaje para evitar ataques en la intersección de cerco y muro. Sin embargo, una de las ventajas de las puertas INN.DOOR es que cumplen con las normativas de seguridad a un peso reducido, lo que les permite prescindir de bisagras en su parte central. Estamos hablando de que las puertas de grado 4 pesan 85 kg y las de grado 5 pesan 130 kg.

Además, la gama de puertas INN.DOOR presenta una novedosa opción que es el premarco acorazado de atornillar EN1627:2011 grado 4. Mediante esta técnica de fijación se consigue compactar marco, premarco y ladrillo en toda su vertical evitando la micro-rotura de paredes interiores. Con esta modalidad de instalación se consigue acorazar la puerta y aumentar el paso de puerta en 6 centímetros.

 

Detección anticipada en una puerta de seguridad

Si bien una puerta de seguridad aglutina diferentes mecanismos que dificultan mucho la consecución de un robo, hay un complemento que marca la diferencia, como es una buena alarma. Lo que hoy en día define a una alarma de calidad es su capacidad de saltar no ya cuando un ladrón ha conseguido entrar a nuestro hogar, sino cuando está intentando abrir.

Una alarma con detección anticipada como el Sistema de Retención Activa de INN permite abortar la mayoría de los ataques. Esto es así porque, si suena la alarma y el ladrón se da cuenta de que va a necesitar mucho tiempo para abrir la puerta (lo que sucederá si tenemos una puerta de seguridad), lo normal es que opte por darse a la fuga antes de que lo pillen.

Tecnología BlueQuotient en escudos de seguridadRetención Activa en escudos de seguridad

Además es un sistema de fácil instalación, sin cables, tan solo con colocar una membrana inteligente bajo el escudo de la cerradura o en el marco de una ventana. De este modo, es un sistema que podemos añadir cuando adquiramos una puerta de seguridad o incorporarlo después en cualquier momento y sin necesidad de obra.

En definitiva, una buena puerta de seguridad funciona combinando mecanismos que frustran, retrasan o disuaden los diferentes tipos de ataque que utilizan los ladrones para entrar en los hogares.

 

Si aún te quedan dudas sobre las ventajas de nuestras puertas INN.DOOR te invitamos a acercarte a una de nuestras tiendas a preguntar o contactarnos a través de nuestro formulario.

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